Comenzó el mes del año en que gran parte de los compañeros de trabajo se toma un descanso. Las ausencias se multiplican y las tares de los que quedan en sus puestos, también. En la redacción de LA GACETA sucede lo mismo, con la diferencia que la tecnología impide que los que están de vacaciones puedan despejar de su mente sus obligaciones. Jefes y redactores continúan desde montañas, sierras o playas haciendo llegar novedades, sugiriendo temas y relatando noticias. Ayer fue uno de esos días en los que la tecnología permitió que los que estuvieron en la redacción fueran muchos más, gracias a ese aporte que hicieron desde diferentes puntos del país y de la provincia.
Pareciera ser que con tecnología no hay vacaciones, aunque es una buena aliada para colaborar con los compañeros de trabajo y para mantener el compromiso en medio del merecido descanso anual que cualquier trabajador se merece.